NADA
ES GRATIS
Por Luis Buero
Mi
abuela solía repetir frases como: “ cuando
la limosna es grande hasta el santo desconfía”o
“nadie da puntada sin hilo”, y muchas más.
Tal vez por eso crecí con la idea de que nada se
recibe sin desembolsar una contraprestación (hoy,
mañana, o en una vida próxima).
Y
si no me creen, observen estos ejemplos:
1.- Nacer no nos cuesta plata, (la cuenta la paga papá),
pero a cambio de nuestra presencia nos piden que dejemos
el paraíso y nos adaptemos activamente a este despropósito
llamado mundo.
2.- El abrazo que mamá nos da no tiene precio, pero
después nos pasamos el resto de nuestras vidas buscando
al cuete alguien que nos mire con la misma expresión
de amor y misericordia.
3.- Levantarle la pollerita y mirarle la bombachita a la
compañera de la salita de cuatro es ad honorem, pero
todavía nos duele el chirlo que nos pega en la cola
la anticuada maestra jardinera.
4.- Pedir la cajita feliz como regalo es un encanto, pero
para eso nos tenemos que recorrer todo el shopping arrastrados
por la tía soltera y sus amigas.
5.- Si elegís una novia con plata, la herencia es
un premio del cielo, lástima que después durante
años todas las noches hay que hacer el amor con la
chica, aunque sea más fea que el lagarto Juancho.
6.-Pero si te enamoraste de veras, el cuerpo de una mujer
bella es una bendición milagrosa, claro que al mismo
viene adosada una suegra y doscientos admiradores de la
chica que tratan de recuperarla a cada instante.
7.- Miramos televisión abierta porque es gratuita,
pero después
después pagamos una fortuna todos los productos que
se anuncian en las tandas publicitarias.
8-La sección panadería del supermercado regala
trocitos de budines.... que parecen ceniceros de porcelana
porque están más vencidos que el plazo para
purificar el riachuelo.
9-Los médicos nos dan muestras de medicamentos nuevos,
y nos vamos felices sin tener pasar por las farmacia. Después
cuando nos crece una teta en la frente nos enteramos que
esas drogas estaban siendo ensayadas en humanos de Latinoamérica
por un laboratorio de Groenlandia.
10.- Los extractos de perfumes que nos dan bellas promotoras
tienen una fragancia persistente: aunque te bañés
con nafta siguen oliendo perfecto. Pero cuando te comprás
el frasco de un litro hipotecando la casa descubrís
que te dura menos en la piel que el aroma del agua destilada.
11) Internet es gratis, sí, pero cuando recibís
la cuenta del teléfono pensás que es el nuevo
mantel que compró tu esposa.
12) Hay gente generosa que da sin mirar a quién,
pero ellos saben que Dios todo lo ve y secretamente esperan
que el día del juicio final el Tata los condene solo
a trabajos comunitarios.
En síntesis, gratis es un adverbio que deriva del
latín gratia, o gracia, es como un don divino recibido
sin merecimiento alguno. Pero ¿hay algo gratís?
No, nada es gratis, y encima, algo peor, como diría
mi abuela, existe un mundo mejor, si, pero es muy caro.
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