La Realidad superó al Reality

Por Luis Buero

Marshall McLuhan, refiriéndose a la televisión nos dejó de herencia su famosa frase: el medio es el mensaje. Pero por más astucias que intenten los productores para hacer una programación estilo “chicle para el ojo”, nunca su imaginación superará los vaivenes de la realidad.

En el mismo momento en que el canal Sony presentaba en Estados Unidos, a la prensa mundial, su nueva joyita: "Extreme Makeover", un matutino porteño informaba que a pocos kilómetros de acá, en La Plata, en vistas del próximo Congreso Argentino de Cirugías Plásticas, un grupo de profesionales del cuchillo embellecedor acababa de lanzar una insólita convocatoria: “ se buscan personas que quieran hacerse cirugías estéticas sin tener que pagar un peso”.
La propuesta fue una iniciativa de los cirujanos del Hospital Rossi de la ciudad de los tilos, que convocaron -como si se tratara de un casting- a toda persona que esté interesada en realizarse, sin ningún costo, nueva nariz, pechos, un estiramiento que le permita seguir usando la cédula de los 17 años o quitarse la llanta de avión que rodea su cintura.
Eso sí, todo con una condición explícita: las personas que fueran a ser operadas gratuitamente tienen que permitir que las intervenciones quirúrgicas sean transmitidas por Tv. en directo a los médicos que participen del XXXIV Congreso Argentino de Cirugías Plásticas que se llevará a cabo entre el 31 de marzo y el 3 de abril en el Teatro Argentino de La Plata, pues los galenos actuantes expondrán de esta manera a sus colegas todos los adelantos del ramo.
Desconozco si la gente estará haciendo cola para participar de este tipo de espectáculos, pero de algo estoy seguro: en este tiempo en el que todas las relaciones humanas están en crisis, el Hombre ha roto el vínculo que tenía con su cuerpo. Teóricamente nuestro organismo debería ser lo más propio y menos antagónico que poseemos, pero en la medida en que su valoración depende casi exclusivamente de la mirada del 0tro, y el prójimo no tiene una visión desinteresada de la belleza, vivimos en un estado de disconformidad continua con nosotros mismos.
Entonces pareciera de pronto atravesarnos un terrible y dramático mandato : “deséame y existiré”.
El cuerpo ya no puede ser amado por los demás y por uno mismo por sus condiciones naturales porque son imperfectas. Digamos que, Dios se equivocó, en todo caso, y hay que corregir su obra vía siliconas, rinoplastías, el lifting miniinvasivo o seudoendoscópico, los implantes faciales y el soplo mágico del osono.
Pero como Heráclito tenía razón y todo tiende a su opuesto, ya se pueden ver chicas que muestran orgullosas sus rollitos prominentes, o se está poniendo de moda dejarse algunas canas, y hasta es posible que algún día vuelva a re-significarse el tener un rostro que exprese lo vivido, dejando que las caras de mutantes reciclados queden solo reservadas para la serie Viaje A Las Estrellas.


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